Una sentencia del Juzgado de Primera Instancia nº 11 de Oviedo absolvio al cliente del despacho frente a demanda presentada por Endesa. La eléctrica  reclamaba una deuda por facturas de electricidad hasta febrero de 2015. El consumidor alegó que había solicitado la baja teléfonica del contrato el 4 de diciembre de 2014,. La baja se había realizado por teléfono en una conversación grabada por la compañía. Por ello la facturación reclamada era indebida.

Endesa alegó que el consumidor no podía dar de baja el contrato si tenía deuda pendiente. No disponía de la grabación de las conversaciones con el cliente, llegando incluso a negar que se hubieran producido, aunque si aportó una grabación de febrero de 2015 que le beneficiaba. El consumidor probó que había realizado llamadas al número de atención al cliente de Endesa.

La sentencia desestima la reclamación de Endesa por dos motivos:

  • Para solicitar la baja del contrato no es necesario estar al corriente del pago.
  • Existe mala fe de la compañía de distribución energética porque no aportó la grabación de las conversaciones. El juez entiende que las compañías están obligadas a aportar la grabación de las conversaciones con sus clientes. De lo contrario, se puede dar por veraz la versión que el consumidor da sobre el contenido de la conversación.

 

En definitiva,  las solicitudes telefónicas de los consumidores sobre cambios o bajas en el servicio tienen plena validez y las compañías están obligadas a aportar las mismas en caso de discrepancia, redundando en su perjuicio si no las aportan.